Cuidado del Bebé

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Curso psicoprofiláctico y ejercicio

Muchas veces hemos escuchado que el parto es un proceso doloroso y complicado que necesita de esfuerzo y de horas de trabajo.

Aunque la situación real no es así, siempre es mejor prevenir que lamentar, por eso algunos médicos han estudiado a fondo el proceso del parto con el fin de hacerlo menos doloroso y más agradable para la mujer.

De esta manera, han propuesto aplicar -antes de dar a luz- ciertas técnicas de relajación, respiración y psicología con el fin de conseguir soluciones al miedo y el dolor.

El propósito de los cursos psicoprofilácticos no es evitar el dolor sino ayudar a controlarlo y disminuirlo con técnicas de relajación que se contraponen al estrés y el temor del parto. Partiendo de que el parto no es una condición médica sino un proceso natural, la mujer es capaz de tener control sobre la situación.

La principal ventaja es que se gana tranquilidad y, por consiguiente, las posibilidades de un parto complicado, con anestésicos y bloqueos son menores. Las principales técnicas son:

Grantly Dick-Read

A partir del cuarto mes. Propone disminuir el dolor a partir del conocimiento del estado y el apoyo moral de un acompañante (ojalá el padre). Esta técnica se sustenta en que el conocimiento de lo que está sucediendo hace que la situación sea como cualquier otro evento normal. Incluye ejercicios respiratorios, de relajación muscular y concluye con una relación del tipo: orientación-estímulo-comprensión.

El conocimiento y la relajación serán parte importante para que la mujer esté condicionada mentalmente a producir respuestas útiles en lugar de respuestas contraproducentes durante el parto. La pareja será el apoyo moral para trabajar en equipo a través de ejercicios de respiración que empiezan desde el primer mes de embarazo. Las palabras claves serán comprensión, relajación y respiración.

Bradley

Además de las clases durante el embarazo, incluye clases prenatales y post parto aunque generalmente solo se toman por los meses de gestación. Las mujeres que toman el método Bradley aprenden a imitar la posición y la respiración del sueño en lugar de la respiración agitada y jadeante típica del parto. Además, el curso se enfoca a la nutrición de la futura madre, a ejercicios que preparen los músculos que se van a usar durante el parto y a los senos para la lactancia. Otro importante punto de este método es que le enseña a la futura madre a enfocarse en sí misma antes que en cualquier otra cosa, esto hace más manejable la situación. El 94% de mujeres que toman estas clases tienen partos libres de complicaciones y anestesia.

Leboyer

Tiene mayor relación con el bebé que con la preparación de la madre. Según Leboyer, el recién nacido siente absolutamente todo y reacciona a todas las emociones que lo rodean: ira, ansiedad e impaciencia, entre otras. Por esto, se propone reducir los estímulos para el bebé disminuyendo, en el momento del nacimiento, la intensidad de la luz, de los sonidos y haciendo que el primer contacto físico que tenga sea la piel de su mamá. La idea es que el bebé no debe sentir su nacimiento como un momento brusco y traumático.

Sólo es aplicable en el momento del parto y propone que la madre debe estar en un lugar cálido y hogareño que le permita tener la libertad de sentirse en una especie de estado biológico primitivo sin ningún tipo de inhibiciones. Las endorfinas deben actuar como analgésicos naturales y la mujer debe sentirse en la libertad de escoger la posición que le parezca más cómoda y menos dolorosa.